miércoles, 25 de septiembre de 2013

KARLISTEK ARRASATE HARTZEN DUTE, 1873an



Arrasateko ikuspegi orokorra, XXko hasieran

Behin baino gehiagotan komentatu dugu txoko honetan bigarren karlistadako gorabeheraren bat, Arrasate edota Aramaiori dagokionez. Bazter hauetan gogor jo zuen liskar odoltsu hark eta oraindik ere guganaino heltzen dira haren oihartzunak. Gaurkoa – bi ekarpenetan zatituko dudana- erredakzio luzexka da, hain zuzen ere karlistek Arrasatera sartzeko aurkitutako zailtasunak deskribatzen dituena.

Testua, bestalde, “Narración Militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876 por el Cuerpo de Estado Mayor del Ejército” hirugarren tomotik dago hartuta. Eta nik erabili dudan zatia, Miguel Madinabeitia Altubek hitzez hitz kopiatu zuen eskuz, 1899ko otsailaren 26an La Habanan. Miguel Madinabeitia arrasatear udal idazkariaren semea zen, eta Kubara joan zen lan egitera. Irakur dezagun duela ehun eta berrogei urteko kronika:

“Este día 7 (1) se rindió la villa de Mondragón; suceso que merece lo narremos en detalle. Estaba guarnecida dicha villa por una corta compañía de Luchana de 40 hombres, 30 soldados de diversos cuerpos, en su mayoría enfermos, y unos cuantos voluntarios; ocupaban estas fuerzas
 
Eliza Udaletxetik, tunel batek lotzen zituen

la iglesia, la casa ayuntamiento que se comunicaba con aquélla por un camino subterráneo, y una casa a la cual se pasada desde la del ayuntamiento por un puente de madera; y se habían hecho en estos edificios pequeñas obras de fortificación.

Alguno de los voluntarios, de reconocida importancia en el pueblo, impresionado por hechos recientes y temeroso de verse comprometido capituló con Lizárraga, a quien entregó alguna cantidad, a condición de que le permitiera salir libremente del pueblo, conducta censurable, y más aún por ser aquél uno de los que habían contribuido a la formación de la referida fuerza. Tal conducta y otras circunstancias del momento entibiaron mucho el ánimo de los voluntarios. El comandante militar, capitán Landa,  dándole al asunto la importancia que tenía, dirigió al General en Jefe el oficio que a continuación se copia:

Lizarraga jenerala
“Los enemigos de las instituciones que nos rigen y principalmente el fanatismo del partido carlista, que pone en juego cuantos medios están a su alcance, por reprobados que ellos sean, para la consecución de sus fines, ha propalado en esta población las especies alarmantes de que el cabecilla Lizárraga iba a atacar en un brevísimo plazo a este destacamento, y que a los voluntarios de la libertad que entregaran sus armas sin hacer resistencia, les dejaría en libertad, sin exigirles otra responsabilidad, con la reconocida intención de entibiar la decisión de estos voluntarios en la defensa de la población.

La retirada por V.E. de las guarniciones de Salinas, Escoriaza y Arechavaleta ha contribuido también poderosamente al desaliento de estos voluntarios; y viendo yo soliviantados los ánimos, he dispuesto reunirlos a todos para oír sus quejas, y me he convenido de que la inmensa mayoría está decidida a entregar sus armas y marcharse de la población, si V.E tiene a bien mandar una columna que los acompañe.

Yo les he hecho comprender que, como militar, no podré nunca abandonar el puesto que se me ha confiado, mientras me quede un solo cartucho, y por consiguiente, que necesitaba a mi lado hombres de decisión para un caso supremo, pero son en su mayor

Soldadu karlistak
parte, excelentísimo señor, padres de familia y muchos de arraigo y responsabilidad; y esto, sus hijos e intereses, les preocupa ante todo y sobre todo; y por consiguiente, los considero para el caso de que el enemigo atacara la población un grande inconveniente para la defensa, pues pudiera introducir el desaliento entre mis soldados, que como siempre se hallan animados del mejor deseo.

En vista de lo expuesto, V.E, con su elevado criterio, se penetrará de lo crítico de la situación en que me pone la actitud de estos voluntarios, rogándole se digne adoptar la resolución urgente que el caso requiere.

Se ha propalado también hoy la especie de que teniendo los voluntarios que abandonar la población, se iban a llevar por delante a 50 ó 60 de los trabajadores de la fábrica de cerrajería, sita en esta población y abandonando todos ellos sus trabajos se han marchado del pueblo en diferentes direcciones, causando la consiguiente alarma en la población. Inmediatamente me he presentado en la fábrica y llamando a su administrador he hecho saliesen emisarios para que hiciesen volver a los trabajadores y les hiciesen comprender lo absurdo de la especie que ha motivado su idea, y que yo con la fuerza de mi mando les garantizaba de que sus personas, lo mismo que todos los demás vecinos de la población, serían respetados; por consecuencia de lo cual que muchos han vuelto a sus trabajos y he encargado a las familias de los demás les busquen y hagan que vuelvan a sus trabajos con toda seguridad.

Todo lo que tengo el honor de poner en su superior conocimiento de V.E, para que disponga lo que estime conveniente”

Loma brigadierra
El General dio traslado de este oficio al brigadier Loma (2) a fin de que en las facultades que le competían  aumentase la fuerza de dicho destacamento, si lo juzgaba necesario, o lo retirase, si lo exigían las circunstancias del momento. Como vamos a decirlo se precipitaron los sucesos.

Animado Lizárraga por el resultado obtenido en Elgoibar, resolvió atacar los pequeños destacamentos de Guipúzcoa. En la mañana del 7 se presentó con unos 200 hombres en las inmediaciones de Mondragón, y dirigió al comandante militar el oficio que a continuación copiamos:

“Deseando alcanzar el triunfo de la santa causa que defendemos, sin derramar la menor sangre posible, que por poca que sea produce consternación y días de luto y de lágrimas en los pueblos. Deseando siempre que mi conducta esté en conformidad con los principios que defendemos y de conformidad con los antecedentes siempre nobles y leales de la fuerza católica. Y para que nunca se diga que hemos sorprendido y atacado sin consultar la voluntad del enemigo, que tal vez de no obrar así podría excusarse con pretextos débiles y falsos:

1.-Se rendirá con armas y efectos de guerra en el improrrogable término de una hora a contar desde el momento que reciba esta comunicación.
2.- Si la guarnición depusiera las armas, podrá contar con el mayor respeto a su vida y efectos, dando además a sus individuos un pase para el punto que crean más oportuno.
3.- De no admitir las proposiciones citadas, se empezará el fuego sin pérdida de tiempo, utilizando para la destrucción del fuerte y exterminio de las vidas, todos cuantos medios tenga a mi mano, sin escasear el petróleo y paja etc. etc. pudiendo estar seguros que la negativa será su sentencia de muerte, sin consideración a los lamentos que puedan preceder a sus últimos instantes, como en el pueblo de Elgoibar sucedió”

Le contestó el comandante militar que en manera alguna se hallaba en el caso de entregarse y sí resuelto a defender el puesto que se le había confiado, mientras le quedara un sólo cartucho y que, por lo tanto, podía romper las hostilidades cuando le pareciera.

Udaletxea eta plaza

Lizárraga insistió en la rendición en otro oficio, que copiado dice así:

“Alabo y confirmo su opinión de que el militar no tiene más patrimonio que el honor, y éste consiste en defender lo que en convicción se cree que es bueno, y nos obligamos a ello con juramento o palabra formal para con un Gobierno determinado y seguro.

¿Pero por ventura se obliga V. acaso, y empeña su honor con defender esto que actualmente se llama Gobierno?

Es V. buen militar y buen caballero y supongo que no. Piénselo bien antes de empezar las hostilidades; quizás, y sin quizás, es casi seguro que se sacrificarán las vidas de unos cuantos muchachos, que al entregarlos su madre para defender la patria, lo menos que podía imaginarse era verlos en esta difícil y triste situación; y permítame V. le diga  no se equivoque en estos momentos al decir que faltaría al honor en rendirse sin hacer la resistencia posible. Considere  V.  por consignados en nuestra comunicación los tres artículos que en la anterior, atreviéndome a suplicar a V. que deje salir a los nacionales, ya que su intención es no batirse; no les obligue a sacrificar lo que no tienen intención, exponiendo a sus familias  a conflicto, que V. atendido su buen corazón sería el primero en lamentar”

El comandante leyó este oficio a los voluntarios y contestaron los más que estaban dispuestos a defenderse, pero negativamente algunos. En su virtud, contestó aquél al cabecilla en los mismos términos que la primera vez y previno que podían salir los voluntarios que lo deseasen, pero sin armas.

Kontzejupea
Los carlistas colocaron dos cañones en el alto de Santa Bárbara, y se apoderaron de algunas casas desde cuyas ventanas rompieron el fuego, a la vez que la artillería, a las dos de la tarde. A las cuatro, los carlistas empezaron a hacer uso del petróleo e incendiaron la casa que comunicaba con el Ayuntamiento, por medio de botellas incendiarias; a las cinco ardía el paso de madera y se abandonó dicha casa. Continuó la defensa de la casa Ayuntamiento hasta las nueve, pero por temor al incendio fue abandonado también, habiendo antes enviado a la iglesia los enfermos, un herido y las municiones. Debemos advertir que a causa de las lluvias hubo el 5 un hundimiento en el camino subterráneo y el comandante temía, por igual motivo, otro nuevo desprendimiento que le incomunicara con la iglesia.

Limitada a ésta la defensa, el comandante cortó dicho camino. Arrojaron entonces los carlistas a las inmediaciones de la iglesia botellas y cohetes incendiarios, hacinando al propio tiempo grandes cantidades de leña y paja con pimienta picante, con objeto de lograr que se propagara el incendio a aquel recinto; penetró desde luego en este un humo tan sofocante que obligó a los soldados a romper los cristales de las ventanas para poder respirar más libremente. A la una de la madrugada Lizárraga incendió una casa contigua a la torre y fue ésta abandonada durante unos minutos, por temor a la asfixia de los que la ocupaban, perdiendo mucho con esto la defensa porque desde ella se dominaban las ventanas y palomares de muchas casas ocupadas por la facción.

Durante la noche  no se interrumpió el fuego de fusilería, si bien el cañón carlista cesó de tirar desde las ocho y media hasta las cinco de la mañana. A las diez y media de la mañana del 8, los cornetas carlistas tocaron “alto el fuego” y al poco tiempo se presentó un muchacho del pueblo con bandera blanca, y entregó al comandante un oficio de Lizárraga, intimidándole a la rendición por tercera y última vez.

“Hace una porción de horas- decía- que se ha roto el fuego; los ánimos se van enconando a manera que el fuego se va prolongando y si ayer las desgracias que hubiéramos tenido que lamentar hubiesen sido como uno, hoy no respondo de lo que pueda suceder, en vista de la tenaz resistencia, que me obligará, señor comandante, capitán, a empezar enseguida, si no admite, por última vez, la proposición favorable de que ayer le hablé, a  hacer uso de las bombas de petróleo que tengo preparadas más los cartuchos de dinamita que harán volar la iglesia sin dejar piedra sobre piedra.

Auxilio de las columnas es inútil esperarlo; lo único que V. podrá conseguir es alargar por pocos instantes la resistencia, pero hacer ineficaz nuestro ataque, jamás. Se ha defendido el puesto hasta con heroísmo; los instantes son pocos y es preciso aprovecharlos; dé V. pues, una contestación categórica y será la que marque un día de nueva dicha para este pueblo o muchos de desventura e infortunio, de que pedirán a V. cuenta muchas viudas y huérfanos”

Ante esta intimación se rindió el destacamento. El Comandante explica así esta última parte de la defensa:

“Antes de recibirse esta tercera comunicación, empezaron a propalar en la iglesia los voluntarios las especies de que el enemigo había colocados dos cañones en la casa consistorial y que por la noche se ha habían hecho grandes trabajos para asolar la iglesia, lo cual produjo la consternación y espanto entre todos ellos. Mis soldados y yo estábamos dispuestos a morir antes que rendirnos, pero ante la ruina de cinco casas que ardían a la vez ante las lágrimas y súplicas de 40 ó 50 padres de familia que me pedían la rendición; ante los lastimeros ayes de las esposas e hijos de los voluntarios que conmigo estaban en la iglesia, y que desde el pueblo nos gritaban, temiendo con fundamento que de continuar defendiéndonos no podían sino esperar el exterminio de todos sus bienes y, últimamente, la pérdida de sus vidas; ante la carencia absoluta de víveres en que me encontraba y, por fin, sin conocimiento de que columna alguna pudiese venir en nuestro auxilio, por lo difícil de las comunicaciones, y que ignoraría tal vez nuestra situación, mi corazón se contristó y si alguna falta ha habido en mi proceder militar, del cual tal vez porque mi razón se hallaba en aquellos momentos perturbada, no me arguye la conciencia, sólo y últimamente, yo soy el responsable pues todos sin distinción alguna, han defendido sus puestos con bravura.

Y en este estado, consultando la voluntad de voluntarios y tropa, como quiera que los primeros suplicaban la rendición, y los segundos contestaron que, rendidos de fatiga y sin haber comido en treinta y cinco horas otra cosa que la pequeña cantidad de pan que les suministré a las tres, no podrían por mucho rato continuar la defensa, tuve con dolor de mi corazón que convenir con el enemigo en la entrega de armas y municiones, las cuales puedo asegurar a V.S. estaban en su mayor parte inutilizadas, las unas por razón del mucho fuego que se hizo y las otras porque los mismos soldados las inutilizaron”

(1)   Agosto 1873


(2)   Jose María Loma Arguelles arabarrari buruz ari da, Lizarragaren kontrako borrokengatik 1872an bertan brigadier egin zutena.

Bigarren zatia:
http://txemax3.blogspot.com.es/2013/10/karlistek-arrasate-hartzen-dute.html
 

 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

ISABEL II SAN VALERIXOKO LEIZEAN



Udalaitzeko eskuin aldeko behe magalean dago Galarra

Zenbat aldiz igo ginen gazte ginela Galarrako leizera! Ostegun arratsaldeetako jaia aprobetxatzen genuen gure bizitza-motxilara  espeleologiako lehen esperientziak pasatzeko. Denetariko abenturak korritu genituen San Valerixoko inguruetan … urte batzuk lehenago – nagusiek ziotenaren eta bertako plaka batean irakur zitekeenaren arabera- espainiar erregina batek ezagutu zituen bazterrak, hain zuzen. 

Isabel II, 1845ean
Egia esan, Isabel II bertan egon zela betidanik entzun dugun arren, oraindik gaur egun ere askok zalantzan jartzen dute entzundakoa. Azken hilabeteotan Isabel II erreginari tartetxoa eman diogu txoko honetan, hau da 1845eko abuztuan Arrasatera burutu zuen bidaia deskribatu dugu, garaiko prentsaren eskutik.  Eta sailari oraingoz behintzat itxiera emateko, Galarrako leizera erreginak eta bere jarraigoak eginiko bisitaren berri eman nahi dut. Espainiako prentsa-kazetari asko iritsi zen Arrasatera, erreginaren nondik norakoak azaltzeko eta gaurkoan “El Español” egunkariaren kronika aldatu nahi dut, abuztuaren 26an publikatu zena:

Kazetariak zioen sarrera gisa: “Pasaré a decir algo sobre las cosas más notables que ofreció la jornada de ayer (21)  en la cueva de San Valerio, por más que plumas más cortadas que la mía parece se ocupan en describirla con los colores que de suyo exige” 

Abuztuaren 21ean igo ziren, beraz, Galarrara. Eta kazetariak sekulako kronika egiten du, estilo “inperialez” apainduta. Irakur dezagun: 

Maria Cristina erregina-ama
“Lo que primeramente llamó la atención de las muchas gentes que esperaban a SS.MM a la entrada de la cueva fue la serenidad y valor con que S.M, nada más ver la estrechez del agujero por el que había de entrarse, se decidió a meterse la primera, diciendo las palabras siguientes:  “Yo adentro voy, aunque sea sola” palabras cuyo significado es tanto más notable, cuanto que antes había consultado S.M la Reina Madre a la señora Marquesa de Valverde, y mirándose las dos manifestaron que aquello estaba malo. 

Malpicako Markesa 1845ean
No se hizo aguardar la Reina, porque ofreciéndola el brazo el Conde de Monterrón, bajó impávida, y a su ejemplo se vieron arrastrados a seguirla todos y cada uno de los personajes que formaban la regia comitiva, que fueron además de los diputados generales, el Marqués de Malpica (1) el confesor y capellán de honor, el Sr. de Rubianes, el oficial de la escolta, no pocos jóvenes de familias distinguidas y hasta tres señoritas hijas de esta villa.

Dentro de la cueva estaban ya esperando a S.M algunos prácticos de aquellos caseríos inmediatos, comisionados inteligentes, diputación y como unos sesenta jóvenes con hachas, velas de esperma y farolitos encendidos, que apenas asomó la Reina prorrumpieron en mil entusiasta y prolongados vivas que, causando un magnífico efecto en aquellas seculares concavidades, no pudieron menos que hacer exclamar a S.M:  “Mamá, ay qué hermoso, qué magnífico” Y en verdad que así era, sin que yo baste a explicarlo como lo sentí, porque esto no es posible. 

A 600 y tantos pasos debajo de tierra, la Reina de las Españas, vitoreada en una especie de palacio encantado que se ofrecía a su vista, rodeada allí de su corte, acompañándola y obsequiándola la representación de una provincia que seis años antes estaba toda ella en armas contra su trono y sus derechos, y dentro de esta cueva andar tan suelta, confiada y alegre como pudiera hacerlo en sus propios jardines, ¡es un espectáculo demasiado grande y bello para poder ser descrito en una carta!

Aszensio Ignazio Altuna, Diputatu Nagusia
Abajo ya toda la regia comitiva e impaciente S.M por verlo todo, se puso a recorrer aquellos ricos y vastos salones que, se conoce, la cautivaban, pues volviéndose a una de sus acompañantes con la risa en los labios y sin poder contener su alegría dijo: “Esta es una de las mejores expediciones que he hecho” A lo que aquella contestó: “Sí, lo menos, señora, es la más atrevida” La Reina S.M, agarrada del brazo del diputado general (2) y su madre del del alcalde de esta villa (3) nada dejaron de ver, parándose una y otra vez a cada paso para admirar las raras cristalizaciones y caprichosos paisajes que se les representaban. 

Ya habían recorrido casi todo, lo que suele
comúnmente ser objeto de la atención de
los curiosos que hacen este viaje, y todavía la Reina quería ir más lejos; así fue que, como le marcasen el puesto último a que se solía llegar en estas excursiones subterráneas, preguntó: “¿Ha pasado alguno de aquí?” “No señora” le respondieron. “Pues yo seré la primera” –añadió- y pasó y fue preciso intimidarla con que había un precipicio en la continuación, para que no caminase más.

En uno de los puntos del interior se había puesto una tableta con Vivas a Isabel II y a su augusta madre, a cuya llegada todos dieron estas voces, y más de uno de los caseros en mal vascuence castellano y otros en castellano claro la expresiva y cierta de “Viva nuestra valiente Reina”. S.M mandó desprender piedras de las estalactitas que más llamaron su atención, con las cuales se llenó los bolsillos y lo mismo hicieron los demás acompañantes. Se le suplicó que ella pusiera su nombre, y con un martillo y un cincel pegó unos cuantos martillazos y se formó una I. 

Todo este paseo, que duró más de una hora, fue tan de confianza, si así se puede decir, tan franco, que las reinas hablaban a todos los que a su lado veían o encontraban, y estos a su vez a SS.MM, siendo los diputados y comisionados los que a las otras pruebas anteriores reunieron este día la mayor de aprecio que se les dispensó, que fue ir a la subida de la cueva agarrada S. M. del brazo del diputado general y su augusta madre del del alcalde.

La Diputación va a poner en el interior y exterior de la cueva una inscripción alusiva al objeto de la jornada y tal vez haga con licencia de  S.M  extender un acta expresiva de toda ella, de que se sacarían copias para depositarlas con monedas y otras cosas de este reinado, con una caja de plomo que se guardará en uno de los sitios de la misma cueva más a propósito” 

Leize barruko plaka

Plaka bat jarri zuten eta oraindik ikus daiteke, nahiz eta denborak eta bertatik igarotako hainbaten erasoak desitxuratu egin duten hein handi batean. Gauza da, Isabel II eta bere ama Mari Cristina handik ibili ondoren Isabelen ahizpa Maria Luisa Fernanda ere igo

Maria Luisa Fernanda Infanta

zela. Hauxe irakurtzen da plakan: “Isabel II y su augusta madre Dª María Cristina. 21 de agosto de 1845. La Serenísima Infanta Dª María Luisa Fernanda. 28 de agosto de 1845” 

Beraz, ez da legenda bat. Galarrako leizetik gorengo pertsonaiak ibili dira historian zehar. Aipatutakoak ez dira bakarrak izan.

Isabel IIri buruzko saila irakurri ahal izateko, jo:

(1)    Joaquin Fernandez de Cordova-Figueroa
(2)    Aszensio Ignazio Altuna, azpeitiarra. 
(3)  Mateo Nicolas Aranguren – garaiko Monterron Kondearen semea, eta kondetzaren hurrengo titularra.







Argazkiak: 
- Udalaitz margo irudia: Julio Galarta
- Galarrakoa: Jon Garay
- Aszensio Ignazio Altuna, www.euskomedia.com
- Gainerakoak: wikipedia

miércoles, 11 de septiembre de 2013

FRANTZISKO BENGOA ABERTZALE ARAMAIOARRA


Aramaioko abertzaletasunaren hasierako mapan agertzen zaizkigun izenen artean Frantzisko
Frantzisko Bengoa Urrutia
Bengoa Urrutiarena dugu. XIX. mendearen hondarretan jaioa –1896ko apirilaren 2an- aita Martzelinoren eskutik abiatu zen ideologia sabindarraren ildoetatik eta biak EAJren herriko lehen afiliatuetakoak ditugu. Martzelino bertako Batzokiaren idazkaria izan zen 1916-18 urteetan eta Frantziskok kargu bera izan zuen 1923ra arte.

Ibarran munduratu zen Frantzisko nahiz eta bere jatorria Arexolan zegoen, aitona Jose bertakoa baitzen. Alde horretatik esan behar da, Joseren arreba Frantziska Kaietana Gasteizen ezkondu zela Miguel Becerro militarrarekin. Horien seme Ricardo da, blog honetan hain sarri aipatu dudan Ricardo Becerro de Bengoa ilustratu euskaltzalea. Beraz, Frantzisko gure gaurko pertsonaiaren aita eta Ricardo Becerro de Bengoa lehengusu propioak ziren.

Nardeaga Kalean bizi izan zen
Frantzisko Bengoa Urrutia laugarren kidea zen zazpi anaia-arreben artean, eta guztietatik gizakume adindua. Hori dela eta, berari egokitu zitzaion aita Martzelinoren negozioan hastea, laguntzaile moduan. Arotza zen aita eta zerratokia zeukan Aramaion bertan. Frantziskok bere bizitza osoan bide beretsutik jarraitu zuen eta seme batzuk ere lankide izan zituen. Halaber, Aramaioko Nardeaga kalean taberna bat eduki zuen.

Jesusa eta Frantzisko, ezkontza egunean
Jesusa Armendariz oletarrarekin ezkondu zen eta zazpi seme alaba izan zituzten: Pruden, Bitor, Miren Arantzazu, Imanol, Benedita, Fernando eta Mari Anjela. Denak aramaioarrak. Ahal izan zuenean, Frantziskok euskal izendegia erabili zuen bere ondorengoak bataiatzeko.

Politikoki, beraz, abertzale izan zen, eta Aramaion modu bereziz nabarmendu zen gazte-gaztetatik. Bere zerratokian, diotenez, bilera bat baino gehiago burutu zen, batez ere Primo de Riveraren diktadurapeko urteetan, bilkura politikoak debekatuta zeudenean. Francoren matxinada gertatu zenean Aramaion geratu zen lehenik baina tropa faxistak herrira sartu aurretik Bilbora aldatu zen sendi osoarekin. Baina, bost hilabeteren ondoren, ezer gutxi lepora zekiokeelakoan, Aramaiora itzuli zen, jakin gabe beraren kontra irekitako fitxan irakur zitekeela, besteak beste: “Nacionalista separatista acérrimo. Ha trabajado constantemente con mentiras y engaños a esta pobre gente aldeana en contra de las derechas. Ha sido durante el Movimiento uno de los cabecillas significados, el cual huyó al campo enemigo

Jesusa, Frantzisko eta seme-alabak
Aramaion atxilotu zuten, Pruden eta Bitor semeekin batera, eta handik gutxira Gasteizen Karmeldarren Komentuan erregimen faxistak irekitako kartzelara eraman zituzten hiruak. Sendia, bestalde, Santanderreko Comillasen egonaldi labur bat egin ondoren Gasteizera heldu zen, senar, aita eta anaien ondoan egoteko asmoz. 1940an Erantzukizun Politikoetako Epaitegiak hiru urteko gaitasungabetzera kondenatu zuen Frantzisko. Eta zigorra bete ondoren, arabar hiriburuan jarri zuten bengoatarrek egoitza.

Frantziskok Aramaion zeukan negozioarekin segitu zuen Gasteizen –Bengoa Zerratokia- eta aitakekin seme guztiek egin zuten lan zerratokian, Aramaion edota arabar hiriburuan. Patxi Bengoa 1976an hil zen, arabar hiriburuan.